miércoles, 30 de noviembre de 2011
"No hay más que un problema filosófico verdaderamente serio: el suicidio.
Juzgar si la vida vale o no vale la pena de vivirla es responder a la pregunta
fundamental de la filosofía. Las demás, si el mundo tiene tres dimensiones, si el
espíritu tiene nueve o doce categorías, vienen a continuación. Se trata de juegos;
primeramente hay que responder. Y si es cierto, como pretende Nietzsche, que un
filósofo, para ser estimable, debe predicar con el ejemplo, se advierte la importancia
de esa respuesta, puesto que va a preceder al gesto definitivo. Se trata de evidencias
perceptibles para el corazón, pero que se debe profundizar a fin de hacerlas claras
para el espíritu." Camus, el mito de sisifo
¡¿PORQUE NO EL SUICIDIO?!
¿Es entonces por decirlo asi la razon una mera urdidumbre de animal desesperado por miedo a no poder justificarse?
Avandonemos la razon. La verdad es de los poderosos.
Quietud
lo que yo no puedo. La doctrina que yo les presento es justamente lo opuesto
al quietismo, porque declara: Sólo hay realidad en la acción. Y va más lejos
todavía, porque agrega: El hombre no es nada más que su proyecto, no existe
más que en la medida en que se realiza, no es, por lo tanto, más que el
conjunto de sus actos, nada más que su vida" Sartre, el existencialismo es una humanismo
¿Cual es realmente el problema de estarse quieto? la filosofía parece la ferrea enemiga del la vagancia. ¿Sera tanta la mala fe de dejarse mecer por el oceano? Puedo estar quieto por motus propia y como dijo el general Peron la unica verdad es la realidad y la realidad es que me gusta estar en la cama.
Diciplinas
Ponderosa
Plata o mierda
Money, its the cash. Así quien pone en vela la relación de un producto con otro y por ende la jerarquización de un hombre con otro. En todo caso el valor de ambos puede medirse por su cotización en el valor de la moneda. ¿Pero tiene acaso, propietario la moneda? ¿Si lo tuviese, quien seria? Qué gran sombra pende sobre nosotros si pensamos que un dueño, un patrón, erige esfinges parlantes del valor de cada uno y como debe ser nuestra relación con los demás en pos de la cotización asignada.
Ponderosa
Juegar
Aristóteles, Ética Nicomaquea
poetas
Ponderosa
viernes, 18 de noviembre de 2011
miércoles, 16 de noviembre de 2011
La moral y los valores
¿Puede ser uno tan discriminador?
*LOS NADIE*
Sueñan las pulgas con comprarse un perro y sueñan los nadie con salir
de pobres,
que algún mágico día llueva de pronto la buena suerte, que llueva a
cántaros la buena suerte;
pero la buena suerte no llueve ayer, ni hoy, ni mañana, ni nunca.
Ni en lloviznita cae del cielo la buena suerte, por mucho que los
nadie la llamen,
aunque les pique la mano izquierda, o se levanten con el pie
derecho,
o empiecen el año cambiando de escoba.
Los nadie: los hijos de nadie, los dueños de nada.
Los nadie: los ningunos, los ninguneados, corriendo la liebre,
muriendo la vida, jodidos, rejodidos.
Que no son, aunque sean.
Que no hablan idiomas, sino dialectos.
Que no profesan religiones, sino supersticiones.
Que no hacen arte, sino artesanía.
Que no practican cultura, sino folklore.
Que no son seres humanos, sino recursos humanos.
Que no tienen cara, sino brazos.
Que no tienen nombre, sino número.
Que no figuran en la historia universal, sino en la crónica roja de la
prensa local.
Los nadie, que cuestan menos que la bala que los mata.
*Eduardo Galeano*
martes, 8 de noviembre de 2011
Eloy Luis André: Salvajismo y humanismo
Alegoría de la Caverna
En el libro VII de “República” (514a-516d), Platón presenta el mito de la caverna. Es, sin duda, el mito más importante y conocido de este autor. Platón dice expresamente que el mito quiere ser una metáfora “de nuestra naturaleza respecto de su educación y de su falta de educación”, es decir, sirve para ilustrar cuestiones relativas a la teoría del conocimiento. Pero tiene también claras implicaciones en otros dominios de la filosofía como la ontología, la antropología e incluso la política y la ética; algunos intérpretes han visto también implicaciones religiosas.
La descripción del mito tal y como lo narra Platón en “República” se articula en varias partes:
I. DESCRIPCIÓN DE LA SITUACIÓN DE LOS PRISIONEROS:
Nos pide Platón imaginar que nosotros somos como unos prisioneros que habitan una caverna subterránea. Estos prisioneros desde niños están encadenados e inmóviles de tal modo que sólo pueden mirar y ver el fondo de la estancia. Detrás de ellos y en un plano más elevado hay un fuego que la ilumina; entre el fuego y los prisioneros hay un camino más alto al borde del cual se encuentra una pared o tabique, como el biombo que los titiriteros levantan delante del público para mostrar, por encima de él, los muñecos. Por el camino desfilan unos individuos, algunos de los cuales hablan, portando unas esculturas que representan distintos objetos: unos figuras de animales, otros de árboles y objetos artificiales, etc. Dado que entre los individuos que pasean por el camino y los prisioneros se encuentra la pared, sobre el fondo sólo se proyectan las sombras de los objetos portados por dichos individuos.
En esta situación los prisioneros creerían que las sombras que ven y el eco de las voces que oyen son la realidad.
II. PROCESO DE LIBERACIÓN DEL CAUTIVO:
A. Subida hacia el mundo exterior: acceso hacia el mundo verdadero.
1. En el mundo subterráneo.
Supongamos, dice Platón, que a uno de los prisioneros, “de acuerdo con su naturaleza” le liberásemos y obligásemos a levantarse, volver hacia la luz y mirar hacia el otro lado de la caverna. El prisionero sería incapaz de percibir las cosas cuyas sombras había visto antes. Se encontraría confuso y creería que las sombras que antes percibía son más verdaderas o reales que las cosas que ahora ve. Si se le forzara a mirar hacia la luz misma le dolerían los ojos y trataría de volver su mirada hacia los objetos antes percibidos.
2. En el mundo exterior.
Si a la fuerza se le arrastrara hacia el exterior sentiría dolor y, acostumbrado a la oscuridad, no podría percibir nada. En el mundo exterior le sería más fácil mirar primero las sombras, después los reflejos de los hombres y de los objetos en el agua, luego los hombres y los objetos mismos. A continuación contemplaría de noche lo que hay en el cielo y la luz de los astros y la luna. Finalmente percibiría el sol, pero no en imágenes sino en sí y por sí. Después de esto concluiría, con respecto al sol, que es lo que produce las estaciones y los años, que gobierna todo en el ámbito visible y que de algún modo es causa de las cosas que ellos habían visto.
Al recordar su antigua morada, la sabiduría allí existente y a sus compañeros de cautiverio, se sentiría feliz y los compadecería. En el mundo subterráneo los prisioneros se dan honores y elogios unos a otros, y recompensas a aquel que percibe con más agudeza las sombras, al que mejor recuerda el orden en la sucesión de la sombras y al que es capaz de adivinar las que van a pasar. Esa vida le parecería insoportable.
B. Regreso al mundo subterráneo, ayuda a sus compañeros.
Como dijimos anteriormente, el mito de la caverna también manifiesta una concepción política. El filósofo nos habla del regreso a la caverna, por parte de aquel que se había liberado de las cadenas que sujetan a quienes habían sido antes sus compañeros de esclavitud. Dicho regreso, es sin dudas el retorno del filósofo-político quien (si se limitase a seguir sus propios deseos) permanecería contemplando lo verdadero. En cambio, ignorando su deseo, desciende para tratar de salvar a los demás. El verdadero político, según Platón, no ama el mando y el poder, sino que usa el mando y el poder como un servicio, para llevar a cabo el bien. ¿Qué sucederá, entonces, con el que vuelve a bajar a la caverna? ¿Podría pasar algo extraño? Al pasar de la luz a la sombra, probablemente, deje de ver hasta acostumbrarse de nuevo al ambiente. Le costará readaptarse a los viejos hábitos de sus compañeros de prisión, puede llegar a pasar que haya confusión, desentendimiento y hasta se puede arriesgar a ser asesinado. Esto le puede ocurrir a cualquiera que piense como aquel sujeto. Sin embargo, el hombre que haya visto el bien tendrá que correr este riesgo y sabrá hacerlo, ya que es el que otorga sentido a su existencia.
Esto aquí nos deja un mensaje, me parece muy interesante lo dicho por Platón "el verdadero político no ama el mando y el poder, sino que usa el mando y el poder como un servicio, para llevar a cabo el bien". O así se supone que tiene que ser. Aquí, por el contrario a barbarie, aparece el concepto de civilizado quizás, hay que ser civilizado, bueno, así dicen. Y ayudar, olvidarse de uno dejar de lado el ego, ese que te hace ser tan egoísta a veces, ser bondadoso, porque acaso ¿no queremos que sean así también para con nosotros? Ahí esta el egoísmo, cuando pensamos, a mí sí pero al otro no. ¿Y por qué? ¿Por qué pensar así? Si uno quiere estar bien por ejemplo, ser feliz. ¿Por qué desearle el mal al otro?
Castigo y vigilancia
Una ley penal muy simple en forma de prohibición, con su castigo, por ejemplo, la horca, el destierro o la multa, dice él. Luego, hace referencia a ese "no robarás" diciendo que esta ligado a una serie de castigos, enmarcando además, vigilancias, controles, miradas que advierten que el ladrón robó.
Foucault, Michel.
Sociedad, territorio y población.
Página 19.
Castigo y vigilancia, son entonces, mecanismos destinados a educar a las personas para que cumplan normas, leyes y ejercicios de acuerdo con la voluntad de quien detenta el poder. La vigilancia es una manera de observar a la persona, si está realmente cumpliendo con todos sus deberes. La vigilancia tiene como función evitar que algo contrario al poder ocurra y busca reglamentar la vida de las personas para que estas realicen sus actividades. El castigo es el medio descubierto por el poder para intentar corregir a las personas que rompen las reglas dictadas por el propio poder y también es el medio de evitar que esas mismas personas incurran en conductas castigables. Ahora, el vigilar, de alguna manera, ¿va ligado de la manipulación? Quizás si, ya que creo que es una manera de someter al otro y mantenerlo bajo su dominio. Yo me pregunto si esto de someter a la persona bajo su dominio y castigarla sin parar ¿es la mejor forma para concientizar a una sociedad? Y con esta pregunta me refiero, por ejemplo, en el libro 1984, donde hay un gran hermano que vigila a sus subordinados, éstos terminan con una profunda desesperación y, volviendo a nuestra sociedad, creo que con desesperación, lo único que se logra es cometer más y más locuras. Por eso me pregunto: ¿hay otra manera de multar una infracción, por así decirlo? Y si no la hay, estaría bueno que la haya. Porque de esta manera creo que no vamos a llegar a ningún lado.
El sujeto y el poder
viernes, 4 de noviembre de 2011
Barbarie
"Algunas formas de vida distintas de las vigentes tienen gracia, indudablemente. Para mejor y para peor, las cosas podrían ser de otra manera, y la vida cotidiana de cada uno y cada una, así como la de los "cadaunitos", sería bastante diferente. La persona lectora no obtendrá de este libro recetas para cambiar la vida ni sin que vayamos a hilar demasiado fino sobre la cuestión grandes incitaciones a cambiarla, pero sí algunas consideraciones sobre el hecho de que las cosas no son necesariamente, naturalmente, como son ahora y aquí. Saberlo le resultará útil para contestar a algunos entusiastas del orden y del desorden establecidos, que a menudo dicen que 'es bueno y natural esto y aquello', y poder decirles educadamente 'veamos si es bueno o no, porque natural no es'".
Josep Vincent Marques.
"No es natural" en: Para una sociología de la vida cotidiana,
Barcelona, Anagrama, 1996.
Leyendo este párrafo, encontré estrecha relación con Castoriadis. Él habla del imaginario social, de lo instituido y de lo instituyente. Las cosas ya establecidas y como dice Marques, esas cosas que todo el mundo tiene internalizadas como "naturales" ¿Pero esto, no se hace un poco monótono quizás, denso? En mi punto de vista si, totalmente. Vivimos en una rutina. Donde parece ser que no hay variedad y donde vivimos rodeados de estereotipos. ¿Por qué la flaca rubia tiene que ser linda? Creo que hay que romper con las estructuras, desnaturalizarnos de alguna manera, no sentirse ni presionados, ni dejarse llevar por lo que los demás quieren o dicen y, como dijo el autor una forma de vida totalmente diferente si que tiene gracia, así que vale intentarlo.
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miércoles, 26 de octubre de 2011
¿Primer entrada?
Y- ¿Primer entrada? ¿Por qué se tiene que llamar "primer"?
X- Porque... así esta establecido.
Y- Pero, ¿y a mi qué me importa lo establecido?
X- Y bueno, si ya está ¿para qué cambiarlo? Ni ganas.
Y- Ahh, no, no, no, no! ¡¿Quién me mandó a mi a ayudarte a hacer un blog de filosofía?! No sólo no tenés ganas de crear cosas nuevas sino que además, ni siquiera te ponés en papel de filósofo. Para que vos sepas la filosofía es, basicamente, amor por la sabiduría. Es saber, pensar, tener incertidumbres, se trata de cuestionar las cosas con una mayor amplitud, interesarse. Y vos ni interés tenés. Por lo tanto, olvidate de que te ayude. Te dejo sólo a ver como te las arreglas.
X- ¡Andate! ¿Te crees que solo no puedo?
Y- ...